El cáñamo viene a aportar soluciones sostenibles a Costa Rica: Alejandra García, COO de The Up Collective


The Up Collective es una red de profesionales del cannabis que promueve la normalización del cáñamo en Costa Rica brindando consultoría a marcas e inversionistas en torno a la regulación y oportunidades comerciales. Conversamos con Alejandra García, COO del colectivo, sobre el panorama del sector.

Industria420: ¿Cómo surgió The Up Collective?

Alejandra García, chief operating officer de The Up Collective: Este es un proyecto muy personal. Desde 2010 yo tenía interés por incursionar en la industria del cannabis, pero fue hasta 2017 cuando tuve la oportunidad de estar en Las Vegas cuando comenzó la venta de uso recreativo y viví de primera mano el poder visitar un dispensario. Sabíamos que eso no iba a pasar pronto en Costa Rica, pero nos recomendaron irnos acercando al CBD. También pude visitar Tennessee, donde sólo el cáñamo es legal, y conocimos la comunidad de allí, que es algo más acorde a lo que iba a pasar en Costa Rica.

Fue entonces que formamos un colectivo de profesionales independientes, trabajamos como consultores, lo registramos formalmente como marca a finales de 2020.

Justo en 2020 fue cuando se empezó a hablar de la Ley y los primeros clientes se acercaron a nosotros para conocer qué podían hacer y qué no. Lo primero que quisimos hacer fue dejar muy claro que el cáñamo es cannabis y que también tiene sus propiedades medicinales, porque hay una confusión en todo el país en torno a que si el cáñamo es sólo industrial y el cannabis es sólo medicinal.

Hemos hecho alianzas con profesionales del país y a nivel internacional, estamos apoyando la creación de posgrados universitarios en las instituciones públicas más importantes para apoyar a las personas en su profesionalización.

Apoyamos otros proyectos y tenemos los propios, en el área de textiles, estamos muy contentos con lo que pasa en la comunidad en general, especialmente en la industria del cáñamo, que nos parece muy noble, porque tiene un propósito que va más allá de cualquier actividad agrícola, con gente que está buscando soluciones pensando en la salud del planeta.

¿Qué es lo que permite la regulación en Costa Rica tras la reciente promulgación de la Ley de cannabis medicinal e industrial?

Esta Ley viene a habilitar la producción local para fines industriales y medicinales, porque en los hechos el mercado ha estado activo desde mucho antes, en 2012 se abrió la primera empresa de construcción con cáñamo. En 2015 hubo otro proyecto de Ley, pero este se opacó por un problema de ventas ilícitas de licencias, y actualmente con esta Ley estamos esperando justamente el reglamento, para poder guiar a los empresarios que quieran invertir.

Falta la regulación para la producción y el interés más grande es conocer el precio de las licencias y estas van a depender del tamaño de la producción, no serán precios fijos.

Tenemos identificados más de cien productos extraídos del cáñamo ya legales, se importa mucha materia prima y a partir de estas se han creado marcas locales, tanto de aceites como alimentos, bebidas, hasta café local mezclado con CBD. Todas las semanas se estrenan registros sanitarios.

En muchos mercados los vacíos legales crean áreas grises, ¿qué pasa en Costa Rica en este sentido?

Al inicio sí fue así, pero en 2019 comenzaron a emitirse los registros sanitarios. Empezamos a educar a los consumidores y hoy en Costa Rica sí hay un parámetro para elegir calidad.

¿Qué tipo de acciones realiza The Up Collective?

El año pasado nos dedicamos mucho a la charla sobre la Ley, a ponernos todos al día, ahora estamos esperando el reglamento. Colaboramos con universidades como la UCR, participamos en investigaciones científicas en el área textil, nos gusta mucho involucrarnos en distintos proyectos.

Trabajamos muy de cerca con las marcas, establecemos relaciones orgánicas, nos apoyamos con los lanzamientos y para que la calidad sea con propósito social.

Como consultoras comerciales tenemos una plataforma publicitaria, promovemos a las marcas que se acercan a nosotros. La idea también es incursionar con nuestra propia marca en un proyecto textil.

¿Cómo es el clima de opinión en torno a la planta en Costa Rica?

Sí hay mucho activismo en pro de las libertades, del autocultivo. Ocurrió el caso del abogado Mario Cerdas, quien fue condenado a ocho años de prisión por cultivar. Pero en general la sociedad ha ido entendiendo poco a poco que hay beneficios medicinales, conforme a avanzado la Ley la gente se ha informado más, los productos se encuentran en las farmacias, etc.

El año pasado se abrió una tienda especializada, en este año se abrirán al menos tres más, hay un poco de resistencia o duda de los propios inversionistas pero el mismo mercado les está pidiendo que haya más de esto.

Sí hemos visto como poco a poco se ha ido reduciendo el estigma. Igual va a existir, por ejemplo, a los dueños de los centros comerciales se les tiene que explicar bien que no habrá problemas con las tiendas, se han negado alquileres en bodegas para semillas (que ni siquiera tienen cannabinoides) por el tema del estigma. Pero conforme crece la dinámica del mercado esto va cambiando.

¿Algo más que quieras agregar?

Creo que mientras más marcas haya, mientras más proyectos haya, es mucho mejor. Queremos que toda Costa Rica esté involucrada, sabemos que el país es un símbolo de ecología y soluciones sostenibles y justamente el cáñamo viene a aportar a esto.

Más información: The Up Collective




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Ayudamos la industria del cannabis a cumplir con las regulaciones: Kim Stuck, CEO de Allay Consulting

  Kim Stuck,  fundadora y CEO de Allay Consulting.

Kim Stuck, fundadora y CEO de Allay Consulting.


Kim Stuck, es fundadora y CEO de Allay Consulting, una consultoría con oficinas en Denver y Portland especializada en cumplimiento regulatorio en la industria del cannabis y de la psilocibina. Conversamos con ella sobre los problemas más frecuentes que enfrentan sus clientes y cómo les ayudan.



Industria420: ¿Cuál es el rol de Allay Consulting en la industria?

Kim Stuck: Somos consultores especializados en compliance. Trabajamos con empresas que quieren ir más allá, no solo cumplir con su red regulatoria y la de su estado sino también a nivel federal. Entonces, ayudamos a las personas a cumplir con las regulaciones estatales, certificación GMP, FDA, certificación OSHA contra incendios, ISO, certificación orgánica, ese tipo de cosas.

Comencé en la industria en 2014, fui la primer reguladora de cannabis en el país para una autoridad de salud pública, en Denver, y así fue como me involucré con la industria. Fui la persona encargada de compliance de cannabis durante poco más de tres años. Luego, en 2017, decidí que realmente quería ayudar más a la industria trabajando en el sector privado, con una consultoría. Ahora tenemos dos oficinas, una en Denver y otra en Portland, Oregon.

Además tenemos una división de psilocibina que comenzamos a principios de este año. Estamos ayudando a empresas de todo el mundo, pero principalmente en Oregón porque ahí es donde ya es legal con fines terapéuticos. Así que también estamos en todo eso y estamos muy emocionados.

¿Cuáles son los problemas más comunes de las empresas de cannabis en materia de cumplimiento regulatorio?

Por lo general tiene que ver con el seguimiento y la trazabilidad (track and trace), con sistemas de números de lote, con cuáles ingredientes pueden entrar en determinado producto, planes para retiro de producto, planes de seguridad alimentaria, etc.

Y cuando hablo del tema alimentario mucha gente piensa que sólo me refiero a algo como un brownie, pero todos los consumibles tienen que estar en ese nivel de grado alimenticio. Y eso incluye productos para inhalación, vape pens, dabs y cosas así. También tinturas, cápsulas y pastillas prensadas, es decir, cualquier cosa que entre en tu cuerpo.

Por eso ayudamos a las personas a comprender qué es la seguridad alimentaria y les ayudamos a crear productos que sean seguros para los consumidores porque la mayor parte de la industria no está regulada en lo que respecta a un Departamento de Salud, por lo que depende de los propietarios de la empresa el ir más allá y crear productos realmente seguros en los que la gente pueda confiar. Eso es en lo que ayudamos a personas y compañías.

¿Cuáles son los mercados o los estados donde es más difícil lograr el cumplimiento regulatorio?

Bueno, cada estado tiene sus propios problemas, no creo que un estado sea particularmente más difícil que otro. Obviamente, hay particularidades entre estados, por ejemplo, si estás en el mercado del Delta-8 no querrás fabricar productos de Delta-8 en un estado que los haya prohibido. Obviamente hay cosas así, pero en la mayoría de los lugares la gente está trabajando y las regulaciones están cambiando todo el tiempo.

La mayoría de los estados se inclinan por exigir la certificación GMP de un tercero, como lo hacen Florida o Michigan, que lo tiene en sus regulaciones, otro caso es el CBD en Nueva York. Entonces, ese tipo de lugares podrían ser un poco más complicados por las regulaciones de GMP y no todos lo entienden, así que enseñamos a la gente a entender la regulación tan bien como nosotros.

¿Tienen clientes fuera de Estados Unidos?

Sí. Trabajamos con clientes en Canadá, en México (donde todo está comenzando y es muy emocionante), tenemos un cliente en Israel y uno en Sudáfrica. Entonces, dondequiera que alguien quiera cumplir con los estándares de calidad y regulación, podemos ayudarlos, no sólo en Estados Unidos, aunque la mayoría de nuestros clientes están en este país.

¿Con qué tipo de clientes trabajan?

Trabajamos con todo el mundo. Tenemos clientes que son realmente grandes y han estado trabajando en el sector durante mucho tiempo pero quieren cumplir con ciertos estándares o quieren mejorar su operación y que hagamos un par de auditorías para asegurarse de estar en el lugar correcto, porque la legalización a nivel federal va a ocurrir y muchos clientes están pensando a largo plazo preparándose para ello.

También tenemos muchos clientes que son nuevos en la industria, empresas muy pequeñas, empresas familiares, que quieren hacer las cosas bien desde el principio. Cuando construyen una planta de producción les decimos dónde poner todo y nos aseguramos de que están siguiendo todas las reglas de GMP. También las ayudamos con la estandarización de sus procedimientos operativos, hacemos auditorías y capacitamos a su personal, todo eso.

Así que es muy emocionante cuando conseguimos un cliente porque podemos empezar donde sea que se necesite, aprendemos sobre lo que hace y sus expectativas. Y todos los planes que hacemos están estructurados para cada cliente en particular.

 Imágenes:  Allay Consulting .

Imágenes: Allay Consulting .

Allay Consulting también trabaja en temas de psicodélicos como la psilocibina, ¿qué está ocurriendo en esa área?

Oregon acaba de legalizar la psilocibina con fines terapéuticos. Por lo que se van a emitir licencias a más tardar en diciembre de 2023 o tal vez antes, porque tienen alrededor de un año para redactar las regulaciones, las cuales permitirán que las personas soliciten licencias. Así que ahora es una industria.

Se están preparando esas regulaciones y estoy en el grupo de trabajo, por lo que hago aportaciones cada vez que puedo. Creo que habrá muchos desafíos porque algunas personas que están haciendo las regulaciones no entienden la psilocibina y no han estado inmersas en el tema, así que estamos en un período de aprendizaje.

Pero creo que tendrá beneficios asombrosos para las personas con trastorno de estrés postraumático (PTSD), depresión y ansiedad y creo que con las suficientes pruebas en humanos y demás podría convertirse en un mercado realmente grande.

Más información:
https://allayconsulting.com
https://www.linkedin.com/company/allay-cannabis-consulting/

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Estas son las mejores prácticas en la producción de cannabis: Thomas Walker, consultor y fundador de Walker Cultivation

Thomas Walker es fundador y líder consultor de Walker Cultivation, firma especializada en licenciamiento, certificación, cultivo y extracción de cannabis. Conversamos con él sobre lo que deben hacer los empresarios mexicanos que quieren producir cannabis de uso medicinal.

Thomas Walker cuenta con 16 años de experiencia en el sector y más de 240 ciclos de cultivo. Ha trabajado con productores con licencia en Sudáfrica, Lesotho, Rwanda, Alemania, Malta, México y Costa Rica.

Industria420: Cuéntanos sobre tu compañía Walker Cultivation.

Thomas Walker: Básicamente, ayudamos a la gente en todas las etapas de producción y organización. Mi negocio principal se divide en dos categorías que serían la consultoría previa a la licencia y la consultoría posterior a la licencia.

Las consultas previas a la licencia cubren básicamente el diseño de la operación, planes de previsión y producción para nuevas empresas de cannabis, especialmente en los mercados de uso medicinal.

Luego, después de la licencia y una vez que se han otorgado las certificaciones a las instalaciones específicas, les ayudo en la producción de principio a fin. Doy consultoría para la selección de genotipos y fenotipos, para fortalecer su producción, vegetación, floración, curación, empaque, diseño… el cuidado de principio a fin. Ayudo a los clientes a hacer productos de buena calidad de manera constante.

En México tenemos reglamentación para el cannabis de uso medicinal y a muchas personas y empresas les gustaría ingresar a este sector en crecimiento, ¿qué es lo primero que tienen qué hacer para producir cannabis?

El primer paso es, obviamente, obtener una licencia. Pero se necesita reunir a las personas adecuadas para poder obtener esta licencia. Luego se requiere de alguien que sea bueno en el cultivo, alguien que entienda lo que necesita la planta, lo que es producir con buena calidad.

Y la situación en México en este momento es de apenas crear el mercado. Ahora que estará permitido el cultivo para autoconsumo, lo que sugiero es que la gente comience con eso. Que haga una pequeña instalación, un pequeño invernadero, una carpa, en la que se pueda comenzar a trabajar en construir el conocimiento que se requiere para cultivar cannabis.

Se puede comenzar aprendiendo sobre las regulaciones involucradas e ir abordando los requisitos de licencia para los programas de cannabis medicinal del gobierno mexicano. Se puede empezar con analizar lo que se necesita para cultivar cannabis con fines medicinales.

Aquí uno de los aspectos requeridos son las certificaciones. Por lo tanto, a la hora de producir cannabis se deberá contar como mínimo con prácitcas GACP (Good Agricultural and Collection Practices) y una vez que se tenga producto terminado se deberá tener certificación GMP (Good Manufacturing Practices). Hay ciertos procedimientos y procesos que deben seguirse para poder adherirse a estas certificaciones que serán extremadamente importantes en el futuro.

Muchas empresas tendrán que decidir si cultivar en interiores, en invernaderos o al aire libre, ¿cuáles son las diferencias?

De acuerdo con la regulación de uso medicinal en México no es posible cultivar al aire libre, porque los procesos y procedimientos no pueden controlarse estrictamente para poder hacer medicamentos. Entonces, las únicas opciones que hay son cultivo en interiores y en invernadero.

Producir en invernaderos tiene ventajas en la producción y podemos usar la luz del sol, que en México es muy favorable porque tienen sol casi todo el año y, por lo general, hay poca humedad, lo que es un factor muy importante para la producción de cannabis.

También está la opción de producción en interiores. La desventaja del interior es que como controlas todo, desde la luz hasta la humidificación, todas las variables, resulta mucho más caro producir. Es por eso que siempre sugiero la producción en invernaderos, porque puede reducirse el costo de producción utilizando el sol y normalmente no se necesita usar deshumidificación mecánica o sistemas HVAC porque generalmente puede usar ventiladores y algunos controles de menor costo para el ambiente.

  Thomas Walker , fundador de Walker Cultivation, durante The Cannabis Expo México 2021.

Thomas Walker , fundador de Walker Cultivation, durante The Cannabis Expo México 2021.

¿Cuáles son las mejores prácticas que las empresas de cannabis deben adoptar?

Hay tres principales: licencias, certificaciones y expertise. Necesitas dominar esas tres cosas.

La licencia y la certificación básicamente giran en torno a asegurarse de que se cumple con la regulación de la autoridad local, en este caso, del gobierno mexicano. Pero también se debe tener en cuenta que se debe cumplir con las estipulaciones y certificaciones para el lugar al que se enviará el producto. Entonces, si se va a vender en Europa también debe cumplir con las pautas de la Unión Europea. Lo que sugiero es que no intenten navegar solos por estos asuntos, hay que encontrar un consultor de cumplimiento regulatorio que tenga excelentes opiniones y conocimientos en torno los requisitos de cumplimiento para el país en el que se solicita la licencia y donde se venderá el producto.

Luego, en segundo lugar, necesitas un buen expertise en cultivo. Requieres de alguien que tenga una muy buena idea de cómo producir cannabis comercialmente. Y esta persona, que necesitas desde el principio hasta el final, desarrollará toda la forma en que funciona tu operación, empezando por el desarrollo de los espacios para que puedan ser lo suficientemente buenos como para manejar la producción que se espera obtener.

Este experto debe asegurarse de que todo el personal pueda cumplir con los procesos de producción que son necesarios para producir cannabis de calidad constante toto el tiempo.

Si se cumple con esos tres aspectos: licencias, certificaciones y expertise, las cosas deberían salir bien en el futuro pero se deben retar todas las suposiciones porque las regulaciones siempre están cambiando.

¿Cómo ves el sector del cannabis en los próximos cinco años?

Creo que Estados Unidos definitivamente está en camino a la legalización, aunque ha sido un poco difícil en algunos estados donde no se les permite exportar su producto fuera de la entidad. Hay un exceso de oferta en muchos de estos estados en donde es legal. Entonces, creo que cuando se legalice a nivel federal se convertirá en un mercado más grande y más fuerte.

También espero que se permitan más mercados de uso recreativo, porque existe una barrera de entrada muy alta para los productores de medicamentos. Y, al final del día, si obtienes cannabis en un mercado recreativo o en un mercado medicinal, estás tratando las mismas condiciones, ya sea depresión, ansiedad, insomnio, etc.

Así que creo que el mercado recreativo sería bueno para todas partes y permitirá que los productores más pequeños entren y obtengan un poco del pastel, en lugar de que las compañías farmacéuticas se queden con la mayoría de estas ganancias.

¿Algo más que quieras comentar?

Recomiendo que las empresas contraten a los mejores consultores de cultivo y de cumplimiento normativo que puedan, con un historial comprobado de éxito. Que se aseguren de reservar capital para las certificaciones y, obviamente, tener el capital para sus instalaciones y que tengan una producción por etapas.

Ha ocurrido que algunas empresas llegan de Canadá y presentan “grandes ideas de inversión” a muchas personas en diferentes países con la promesa de hacer productos de primera calidad, pero la mayoría de estas grandes empresas han fracasado hasta este momento.

Y es por eso que sugiero hacer un enfoque por etapas. Es decir, que pongan en funcionamiento sus instalaciones de producción, tener algo de dinero en el banco y simplemente arrancar la producción, antes de tener seguir esas “grandes ideas”. Con eso deberías tener un negocio sostenible.

Más información:
https://www.walkercultivation.com